ANÁLISIS DE FOTOGRAFÍA - ARIAS, MORA.

 


Para iniciar, creo que es fácil reconocer a la autora de esta fotografía, dado que es la figura principal de la foto; Cindy Sherman. Teniendo en cuenta la serie fotográfica a la que pertenece y los años en los que fue tomada, creo que se utilizó una cámara analógica de 50mm para capturar esta foto. Esto se da a ver, a su vez, por la presencia de grano/ruido que se encuentra en general en la foto. El diafragma debía de estar ligeramente cerrado, ya que la mujer se encuentra en foco junto al resto de la escena. La velocidad, a su vez, era lo suficientemente larga para dejar entrar bastante luz a la toma. 

Para la iluminación, hay una clara presencia de luz natural del lado derecho de la mujer, luz solar entrando por la ventana en donde está sentada. Sin embargo, hay algún tipo de segunda iluminación o rebote desde el lado izquierdo, empatando un poco la luz fuerte de afuera. Esto se puede notar gracias a la ligera sombra que genera la silla, revelando una fuente de luz interna. 

Sabiendo que es una fotografía de Sherman, podemos determinar que nada en esta foto es casual o fortuito. Es una puesta en escena, desde la locación hasta el vestuario y la pose. Probablemente Sherman practicó la pose antes de tomar la fotografía, usando un trípode para poder mantener el mismo encuadre siempre. 

Se podría argumentar que esta fotografía esta sobreexpuesta, y por lo tanto, carece de técnica. Pero yo creo que fue la intención de la autora de hacerla de esta manera. Teniendo en cuenta el trabajo de Cindy, el contexto de esta fotografía justifica cada decisión que tomó; se basa en el cine clásico de Hollywood, retratando (sobre ella misma) los clichés y estereotipos que rodean a las mujeres en la pantalla grande. La iluminación más dramática, casi consumiendo a la mujer en la foto como si ella misma fuera un "ser de luz", con una cruz colgada y ropa reveladora que la acompaña. Sherman logra muy bien esta dualidad: una chica aparentemente inocente, religiosa, con expresión ingenua, pero que viste de forma reveladora para la época, con una blusa con escote, tacones altos y shorts. Su expresión, por otro lado, es conflictiva; mira hacia abajo, donde se asume que está la calle, con miedo, atención, retraída. A pesar de no referenciar a una película en específico, el arquetipo construído por Sherman de este personaje te hace sentir cierto reconocimiento o sensación de ya haberla visto antes, de saber que historia esconde. 

Por esto último, creo que lo fantástico de esta fotografía es que es totalmente universal; no es necesario haber visto películas clásicas o saber el contexto de la foto para deducir de qué se trata. El blanco y negro, la ropa, la expresión de ella, construyen el sentido sobre la imagen en sí. 

Yo creo que la serie completa de Sherman es superlativa, al igual que esta fotografía. Los personajes femeninos en el cine siempre han sido encasillados como secundarios, creados para avanzar con la trama o acompañar al protagonista masculino. Sobre todo en la época clásica, a la que Sherman resalta y critica, los estereotipos de personajes femeninos eran muy marcados y repetitivos. Creo que la obra de Cindy Sherman es superlativa, porque enmarca y retrata esa época del cine y la fotografía tan cuidadosa y atentamente, haciendo a esos personajes femeninos protagonistas, que hace que la serie sea imperecedera. 


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